viernes, 15 de agosto de 2008

Lo que nos hace diferentes... Nos hace únicos

Hace poco me toco dar una charla acerca de los diferentes temperamentos y de como somos todos diferentes... Lo curiosos es cómo la gente presta atención cuando les refieres el por qué es que congeniamos más unos con otros y discrepamos con muchos otros más.
Entender quiénes somos, cómo somos y por qué somos es un asunto complicado; lo escencial es saber que hay en el fondo, que nos motiva "a ser" y "a hacer" las cosas.

Somos la suma del temperamento con que nacimos y de las experiencias vividas, el ambiente en que nos desenvolvemos y las lecciones que la vida y la gente que amamos (u odiamos) nos dejan. El resultado de esta compleja ecuación se llama carácter. Pero, cuando nos desenvolvemos ante los otros, nos relacionamos y nos promocionamos con los demas en la vida diaria ¿Qúés lo que se manifiesta? Pues esa es nuestra personalidad, en otras palabras, la personalidad es la dimensión marketera de nuestro carácter.
No somos iguales bajo presión, lo más probable es que en los momentos críticos sea el temperamento lo primero que se manifieste, que cuando asumimos el control para afrontar las cosas es el carácter lo que nos sacará adelante y nuestra fachada social será siempre la personalidad.

La pregunta es ¿Quienes somos realmente? ¿Temperamento, carácter o personalidad? La pregunta correcta quizas no sea quién sino cuándo...

A veces somos un arranque de temperamento cuando explotamos, somos impulsivos, espontáneos y saltamos a la pista de baile; o cuando nos intimidamos ante el público o no nos atrevemos a declarar nuestros sentimientos.
Somos carácter cuando tomamos una desición, cuando luchamos, seguimos una profesión, cedemos, avanzamos y culminamos algo, será tu carácter y no tu temperamento lo que te haga seguir en una carrera larga.
Y será tu personalidad lo que te consiga un empleo o cuando quieras llamar l aatención de la chica que te gusta...

Pero, me pregunto ¿Qué somos cuando estámos solos y nadie nos ve?

La verdad, es que no tengo una respuesta acerca de lo que somos, pero si tengo una respuesta para lo que no.
.- No somos lo que vestimos, compramos o el apellido que heredamos. pueda que el mundo te mida con esas cosas, pero entiendo que más importante que los accesorios, siempre será aquel que los vista
.- No somos los libros que leemos (aunque es innegable como nos, influencian y mucho. Aún así, conozco alguno que a pesar de leer la Biblia de cabo a rabo parecen cualquier cosa menos piadosos); Tampoco somos los títulos que acumulamos, la gente que conocemos, los lugares que frecuentamos, ni las influencia que manejamos; pero una buena pista de lo que somos pueda ser, la gente que cambiamos, para bien o para mal o las conductas que provocamos en los demas.
.- No somos las luchas que perdemos o ganamos. somos lo que hacemos con la experiencia que adquirimos despues de ellas, todos tenemos derecho a tropezar, pero es nuestra desición si nos quedamos tirados en el suelo o nos levantamos y aprovechar lo aprendido para no volver a tropezar en lo mismo.
.- No somos los pocos o muchos años que tenemos encima, sino las ganas de seguir creciendo o estancarnos; lo físico es solo un pretexto para un espíritu que se limita a no seguir descubriendo. No importa cuanto hayas recorrido sino cuanto has disfrutado y aprendido en el trayecto, el recorrido es parte de la preparación para estar listo a llegar a tu destino.
.- No somos las palabras que decimos, sino las desiciones que tomamos, las acciones impulsadas por esasa desiciones, y aún así, si hemos obrado mal, no tenemos que condenarnos a convertirnos en el mismo error por toda la vida, también nos volvemos las rectificaciones que tomamos.

Todos somos diferentes, hay muchos factores que nos hacen lo que somos y entender esas diferencias pueda ayudarnos a comprender a los demas, pero darle demasiada importancia a ellas quizas séa el problema, sobre todo aquellas diferencias superficiales como la raza, el credo o las clases sociales, las diferencias externas generalmente serán pretextos para esconder nuestros complejos.

No olvides que es más importante lo que compartimos en común. Valora siempre las diferencias tal cual son, que esas diferencias, las internas, las que vienen del alma y hacen esta diversidad de personas, son lo que precisamente nos hace únicos e irrepetibles, y en la variedad esta la sazón de la vida.
Masa.

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